Aprender y EDUCOMUNICAR

Vivimos una época vintage, donde lo añejo se fusiona con lo moderno y crea una nueva realidad. En este contexto, somos testigos de cómo las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación, TIC´s, han permitido el florecimiento de una antigua tendencia pedagógica: la educomunicación. El resultado de esta unión es un momento histórico en el que, el aprendizaje se pueden convertir en un hábito para toda la vida.


Expertos e instituciones educativas han puesto de manifiesto, que el nuevo orden social precisa de una transformación en los procesos de enseñanza- aprendizaje con el objetivo de proporcionar competencias a los estudiantes, que les garanticen su alfabetización digital en la sociedad del conocimiento. Para ello, se busca dotar al alumno de las habilidades necesarias para ser un prosumer, es decir, usuarios de las nuevas tecnologías capaces de elaborar, distribuir, consumir cultura y por tanto crear su propio conocimiento.

Sin embargo, como la mayor parte de las cosas, esta novedad realmente se gestó hace mucho tiempo.

La educomunicación, un punto de partida

En los años 60 y 70, Paulo Freire empezó a cultivar una corriente pedagógica que llamó educomunicación y que Roberto Aparici define como “una filosofía y una práctica de la educación y de la comunicación basada en el diálogo y la participación que no requiere sólo de tecnologías sino de un cambio de actitudes y de concepciones pedagógicas y comunicativas”.

Freire encontró en los medios de comunicación de masas, la oportunidad de crear una tendencia, que garantizara la consolidación de una conciencia crítica ante el bombardeo de mensajes informativos que inundaban la sociedad. Sin embargo, lo que empezó como un movimiento metodológico acabo convirtiéndose en un proceso industrial basado en llenar las aula de tecnología, más que en crear audiencias críticas.

Este modelo fordista debilitó la finalidad de la educomunicación, que se revitalizó con la llegada de Internet y, sobre todo, gracias a los principios de la Web 2.0: interactividad, participación, convergencia e inmersión. De esta manera, la educomunicación de la mano de las TIC´s sugiere al sistema educativo buscar una adaptación metodológica y no tecnológica.

Educomunicación
Ilustración: Adrián González

Aprender a aprender

Con la filosofía 2.0, el aprendizaje tiene la oportunidad de dejar de ser una etapa caduca en la vida del hombre para convertirse en un estilo de vida, en un camino que lleva al individuo a una formación permanente.

Los nuevos escenarios virtuales de la Red, están dando lugar a un método de enseñanza –aprendizaje basado en la teoría constructivista, donde los estudiantes son agentes activos en su formación gracias a la experimentación, la creatividad y la colaboración.

Así pues, las TIC´s dan paso a las TAC´s, Tecnologías del Aprendizaje y el Conocimiento, herramientas culturales, que ayudan a la escuela no sólo a motivar a los alumnos, sino que además les permite crear unos hábitos adecuados para que el aprendizaje permanente se desarrolle, ya que, como señala la UNESCO “la educación para toda la vida se presenta como una de las llaves de acceso al siglo XXI” y añade que es la única manera de responder al reto de un mundo que cambia rápidamente.

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